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Yo soy tú, tú eres yo and we’re all going to the world’s fair

2 de mayo de 2026 por
Yo soy tú, tú eres yo and we’re all going to the world’s fair
Sam G. Sanzana
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En el libro El extraño caso del Dr. Jekyll & Mr. Hyde, Robert Louis Stevenson entrega una de las citas que, para mí, abarca a grandes rasgos el carácter tan personal de su historia: “Aprendí a reconocer la completa y primitiva dualidad del hombre; me di cuenta de que, de las dos naturalezas que luchaban en el campo de batalla de mi conciencia, aun cuando podía decirse con razón que yo era cualquiera de las dos, ello se debía únicamente a que era radicalmente ambas” (2021). La historia de este personaje es escrita principalmente a partir de la ambivalencia identitaria. Dos personas completamente diferentes que viven en un mismo cuerpo. Dos personas que, sin importar sus diferencias, al final del día son lo mismo.

Las características de esta historia, la manera grotesca en la que Mr. Hyde es descrito, siendo catalogado como lo peor de la sociedad, permiten que se realicen análisis de este libro a partir de la teoría queer. Michael Corlett lo explica en su artículo, mencionando cómo la deteriorización del Dr. Jekyll puede ser concebida como el agotamiento físico de intentar reprimir su sexualidad para caer dentro del estándar social, mientras que Hyde es libre de explorar todos sus deseos (2017). Sin embargo, esta no es una película sobre el libro de Stevenson, pero sí tiene bastante que ver con lo que significa la convivencia con múltiples identidades o cómo buscamos espacios en los que poder ser nosotros mismos.

We’re all going to the world’s fair (2021) trata una temática similar, pero esta vez ambientándola en el mundo de los 2000, donde las nociones de internet vienen a cambiar profundamente las maneras en que utilizamos los espacios para expresarnos. La película empieza con Casey, un personaje del que, dada por finalizada la obra, nos percatamos de que no sabemos absolutamente nada. Esta persona que aparece ante nosotros, tratando de buscar nuestra mirada como si fuéramos sus espectadores, empieza a narrarnos a partir de distintos filmes similares a los videos caseros que antes se subían a YouTube, sobre su experiencia realizando un ritual encontrado en internet. En este ritual, quien quiera participar debe decir las siguientes palabras: “Quiero ir a la Feria del Mundo”. Posteriormente, cortarse el dedo con un objeto punzante hasta que sangre. Luego de unos días de llevada a cabo esta acción, es cuando empezarás a cambiar.

Las alteraciones que vemos en Casey vienen repletas de imágenes inesperadas que son acompañadas por juegos de luces hipnóticas, que nos introducen más en la trama que se está desarrollando. De la misma manera, su mirada nos persigue, buscando que sigamos la línea que está tomando su historia, la cual iremos descubriendo a medida que profundicemos en los blogs de Casey, donde registra cada suceso que parezca pertinente, así como las sensaciones extrañas que pueda experimentar. El espectador está siendo consciente de la metamorfosis de Casey, sin entender realmente lo que habita detrás de este fenómeno paranormal. Las escenas se desbordan, todo es cada vez más ilógico y la intertextualidad con la película Actividad paranormal se vuelve innegable. 

No obstante, lo más interesante no radica en esta secuencia lineal de acontecimientos, sino en todo lo que uno puede escarbar de ellos. Inicialmente, aquello que parece ser una película de horror es, en realidad, una lección de vida. Los desenfoques, el lenguaje; todo en la película parece indicarnos que Casey realmente se está convirtiendo en un monstruo. Incluso la participación de JLB, un personaje enigmático que aparece a medida que ocurren los cambios en Casey, nos enceguece al pensar en la noción del terror como la transformación en alguien desconocido. Por más que, simplemente, estemos viendo otro caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, donde una persona encuentra el lugar perfecto para expresarse. Casey es completamente consciente (o quizás no) de que todo esto es un juego. Ella o él solo se está expresando a sí mismo en un mundo carente de restricciones, como una forma de demostrar una realidad más profunda: La vida muchas veces se vuelve tan solitaria que el único lugar que tenemos para ser nosotros mismos, para expresar nuestras mayores fantasías, está en el internet.

En una entrevista con Variety, Jane Schoenbrun describe que el internet representado en la película es el internet que él solía frecuentar. Un espacio seguro para las infancias queer, un espacio que, a pesar de que tengamos una diferencia de edad considerable con Jane, también tuve el placer de experimentar. Jane explica que en este espacio su identidad podía cambiar. Estaba la seguridad del anonimato, que permitía crear una identidad o experimentar con varias versiones de uno mismo, lejos de la identidad que viene restringida por la forma física y otros aspectos que no se pueden controlar (2022). De esta manera, se entiende que lo que el director busca transmitir es un mensaje sobre la complejidad de internet. Un espacio hostil, misterioso, oscuro, que también está repleto de luces y colores. Internet les entregó a muchos la oportunidad de ser auténticos, de finalmente acercarse al ideal que siempre tuvieron en mente, pero que las restricciones de la realidad nunca les permitieron experimentar. 

Esto también se expresa en profundidad con la aparición de JLB, quien desarrolla una especie de relación unilateral con Casey. Este personaje adopta el rol de un adulto que invierte demasiado tiempo en internet, lo cual, bajo ninguna concepción, está mal. Sin embargo, la clara diferencia entre sus edades hace que el espectador, sin duda, sospeche y tema lo peor. JLB parece estar preocupado en demasía por Casey y su bienestar. En un principio, pensaremos en este, como algo extraño, pero JLB conseguirá que lo entendamos, que nos preocupemos por Casey y sus posibles decisiones. Sin embargo, cuando Casey confronta a JLB en el clímax de la película, es cuando recordamos que los jóvenes solo buscan un espacio para ser ellos mismos, sin el control de los adultos. 

La ambigüedad del narrador permite que estas dicotomías ocurran. Al final, JLB nos da a entender que su relación con Casey mejora, pero ¿quién tiene la verdad si lo que vemos en los videos es solamente una fachada? Quizás JLB se tomó demasiado en serio todo lo que Casey buscaba transmitir, pero ella siempre supo que solo estaba interpretando un personaje. JLB interfiere, arruinando el juego al ser consciente de este, todo por ser un adulto quien, en su instinto más primario, busca proteger. De todas formas, por más que tuviera la mejor de las intenciones, Casey se molesta, y cómo no, si todo parece indicarnos que el ritual de la Feria del Mundo es solo la forma en que Casey busca su libertad. Paul Preciado lo expresó claramente: “La libertad, como ese nuevo nombre por el que ahora me conocen, o este nuevo rostro vagamente hirsuto que ven ante ustedes, no te la da nadie, se fabrica” (Preciado, 2020). De la misma manera en que Jekyll lo hizo con Hyde, Casey fue capaz de fabricar esta identidad en internet, alejada de las restricciones adultas, de la crudeza que pudiera traer consigo la realidad. Un espacio para ser ella misma y expresar las dificultades que, cuando las palabras no alcanzan, las acciones grabadas en un video son más que suficientes. 

 

Referencias:

​-Corlett, Michael. “Sexual Orientation and Identity in The Strange Case of Dr Jekyll and Mr Hyde”. Literary cultures.2017 (1), 1.

​-Preciado, Paul B. Yo soy el monstruo que os habla. Anagrama, 2020.

​-Schoenbrun, Jane. “Director Jane Schoenbrun on the extremely online, gender
dysphoric coming-of-age journey in We’re all going to the world’s fair”. Wilson
Chapman. Variety. 14 abr. 2022. 

​-Stevenson. Robert, Louis. El extraño caso del Dr. Jekyll & Mr. Hyde. Austral, 2021.

 

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