
El suceso
No lo
recuerdo porque sea mi primera multa por beber en la vía pública ni porque
estaba en compañía de una amiga muy querida. Lo recuerdo por la reacción del
paco.
Con la Vale vamos a cosas ñuñoinas, alguna exposición tal vez. Calor en noviembre; cada año el verano empieza antes. Se nos antojó una cerveza a pesar que ninguno es de beber. Así comienza la gracia. Decidimos darnos un gusto y tomar algo “rico”. Una variedad nueva con un diseño elaborado, MADCHARLIE®: de lo peor que he probado. Nos sentamos en la escalera que da al muelle Schuster junto a otras personas que hacían lo mismo. Al primer trago ya no quise más, pero la tacañería es más fuerte que el desagrado. Conversamos sobre la vida y fumamos un caño.
Entonces
llegan: un oficial y su jefa (?). Cada uno con su lata,
poco podíamos hacer. Ella, con ese peinado engominado característico de las
pacas, tomaba notas; él sonríe pensando en que somos unos pendejos weones, nos
pregunta qué tal la cerveza.
Nos quedamos en silencio un rato mientras ella rellenaba el formulario, hasta que digo en voz alta “somos la Naya Fácil” (BioBío, 2024).
La carcajada del paco sale de adentro; la paca la apaga con una sola mirada. Al parecer él erra y ella aplica una micro-corrección y restablece el cuadro (Foucault, 1976) (Goffman, 2001). El uniforme exige gravedad y control; ese chiste pertenece al casino o camarín (Goffman, 2001); Se ejerce un poder infinitesimal sobre el gesto (Foucault, 1976). El trámite materializa la falta, deben permanecer estoicos; la situación no amerita humor táctico: fue una fisura en la cadena (Graeber, 2012; Martin, 1999). Se fueron para seguir fiscalizando.
El poder se ejecuta a nivel capilar. Es necesario reconocer la coreografía cotidiana donde el orden se sostiene mediante estas pequeñas transacciones de humanidad.
El contexto
No es una apología policial. Es una muestra de cómo opera el orden, la autoridad interrumpiendo pequeñas posibilidades de comunión. En aquel entonces seguía presente el 18-O: uso indiscriminado de armas, torturas, desnudamientos, violencia sexual; polarización. No fueron casos aislados ni excesos individuales, sino prácticas destinadas a desincentivar incluso la protesta pacífica (CIPER Chile, 2019, 2020, 2025). El poder protege la propiedad y reprime la disidencia; el “nunca más” que no llegó del todo.
Más allá de esas violencias abiertas, el mismo orden se sostiene a diario por mecanismos discretos que atraviesan nuestro cuerpo y expresión. Entre la luma y el formulario hay continuidad: la burocracia deforma lo que entendemos por poder, lo traduce a trámite y protocolo y, con esa simplificación, multiplica sus puntos ciegos (Graeber, 2012). En la calle, el poder se administra con discreción y papeles: todo lo escrito forma parte del destino (Lipsky, 2010). Y no solo con papel: también con ritos performativos que cuidan la neutralidad, postura y control emocional (Foucault, 1976; Martin, 1999)
Visto así, aquel intercambio en el muelle se vuelve en un fallo de máscara corregido al instante. La organización actúa como un actor colectivo y debe exhibir autocontrol y compostura (Manning, 2008); mezclar una polémica pop en medio del procedimiento contamina el performance, y erosiona el poder que les otorga su fachada (Gonnet, 2021).
El sueño
La multa será trivial —no justifico beber en la calle—, pero dice lo suficiente. El poder se disputa en lo pequeño: en cómo nos hablan y de qué podemos reír; poder de decidir sobre nuestra vida, de existir más allá de estos límites tan etéreos como constrictivos. Mi memoria de brigadista vuelve al 18-O: la abuelita rociada con gas pimienta, el paco hizo correr a la señora que luego de tropezar no avanzó más; ya en la noche, los milicos correteando y apuntando, un rifle contra dos menores, yo en medio.
Incluso en el caos se presentan micro-transacciones: por un instante se coló el registro backstage en el frente; vimos a una organización reajustar la máscara (Goffman, 2001; Manning 2008). A menos de dos metros el milico entró en razón y nos dejó ir. La humanidad fisura las estructuras (Martin, 1999; Foucault, 2002).
Como
cantaban Skunk Anansie, despertamos de sueños espesos como sangre, lavando la culpa de las rodillas. ¿Pero, donde desagua la suciedad?
Permanece en el pasto y en el asfalto. Queda disputar el poder incluso en los
gestos más pequeños:
Referencias
CIPER Chile. (2019, 20 de diciembre). El “nunca más” que nunca fue: Análisis de los cuatro informes sobre derechos humanos tras el 18-O. https://www.ciperchile.cl/2019/12/20/el-nunca-mas-que-nunca-fue-analisis-de-los-cuatro-informes-sobre-derechos-humanos-tras-el-18-o/
CIPER Chile. (2020, 6 de enero). Retrato de un clan de la “primera línea”. https://www.ciperchile.cl/2020/01/06/retrato-de-un-clan-de-la-primera-linea
CIPER Chile. (2024, 18 de octubre). A CINCO AÑOS DEL 18-O: El estallido como implosión. La cuestión social y el lugar de la “esfera cultural” en el Chile actual. https://www.ciperchile.cl/2024/10/18/a-cinco-anos-del-18-0-el-estallido-como-implosion-la-cuestion-social-y-el-lugar-de-la-esfera-cultural-en-el-chile-actual/
Foucault, M. (1976). Vigilar y castigar: nacimiento de la prisión (A. Garzón del Camino, Trans.). Siglo Veintiuno.
Goffman, E. (2001). La presentación de la persona en la vida cotidiana. Amorrortu.
Gonnet, Juan Pablo. (2021). Moral y estrategia en la teoría social de Erving Goffman. Revista mexicana de sociología, 83(2), 269-295. Epub 13 de septiembre de 2021. https://doi.org/10.22201/iis.01882503p.2021.2.60085
Graeber, D. (2012). Dead zones of the imagination: On violence, bureaucracy, and interpretive labor. HAU: Journal of Ethnographic Theory, 2(2), 105-128. https://doi.org/10.14318/hau2.2.007
Lipsky, M. (2010). Street-level bureaucracy: Dilemmas of the individual in public services (Updated ed.). Russell Sage Foundation. (Trabajo original publicado en 1980)
Manning, P. (2008). Goffman on organizations. Organization Studies, 29(5), 677–699. https://doi.org/10.1177/0170840608088765
Martin, S. E. (1999). Police Force or Police Service? Gender and Emotional Labor. The ANNALS of the American Academy of Political and Social Science, 561(1), 111-126. https://doi.org/10.1177/000271629956100108 (Original work published 1999)